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flight jacket
17 febrero 2021
Autor: Spiff
¡A volar!

A-1, A-2, G-1, B-3, B-6, B-7, B-10, B-15… Lo sentimos, pero no, esta no es la combinación secreta de la caja fuerte que te haga súper rico, pero no desesperes, algún día de estos, te caerá del cielo. Mientras tanto, te proponemos conocer qué se esconde detrás de esas siglas. Seguramente después de ello anhelarás aún más esa combinación.

Todas esas letras acompañadas de números son los nombres que alguien, sin estallarle demasiado la cabeza, decidió poner a cada una de las cazadoras de aviación que se iban sucediendo en el tiempo. Acorde a esa secuencia, la A-1 fue la primera cazadora estandarizada que se usó para estos menesteres.

Corría el año 1927 y los americanos ya se habían dado cuenta que el avión como herramienta de combate daba mucho juego. Sin embargo, las cabinas de estos aviones, avionetas más bien, permanecían al aire libre. Imagínate tú el frío que pasaban aquellos pobres muchachos.

Y es que la A-1 estaba bien, pero mire usted, para un vuelo transatlántico… Así lo haría nuestro querido valiente amigo -otra cosa no, pero valiente un poco-, Charles Lindbergh, que con dos bemoles, en 1927 se convertía en el primer hombre en completar un vuelo transatlántico en solitario. Lo hacía enfundado en una A-1; una cazadora que se presentaba con pretina y puños de punto, que “aislaban” al pobre hombre del frío y que, eso sí, le daban un ajuste particularmente favorecedor, alto, en la cintura. Oye, ya que te vas a hacer un vuelo, siempre mejor hacerlo bien, guapo, vestido como Dios manda. Antes la gente volaba de otra manera…

Chapal suede jacket

Reproducción A-1 en ante de Chapal

La cazadora, todo ella en piel de cabra, oveja o caballo, dependiendo del fabricante, se caracterizaba por tener dos bolsillos plastón cerca de la cintura, tener siete botones y un cuello de punto. Todos estos detalles hacían de ella una prenda única entre sus sucesoras, que vendrían caracterizadas totalmente diferentes.

Valstar, firma italiana de más de 100 años, o Chapal, firma francesa de cazadoras de piel de lujo, han sabido reproducir el modelo A-1 y añadir un sello premium en sus modelos. Unas cazadoras que recogen prácticamente todo lo de la original y que encajan a la perfección en cualquier guardarropa de tipo elegante y clásico. Porque sí, la A-1, es de todas, la que tiene un corte más clásico, que no por ello antiguo, y elegante.

VAlstarino

Modelo Valstarino de Valstar

Poco le duró el reinado a la A-1. En el año 31 dejaría paso a la A-2, que desde ese mismo año hasta el 43 se convertiría en la reina de los cielos.

Pese a que había habido avances tecnológicos en la aviación, casi todos los aviones permanecían con la cabina al aire libre. También la cremallera se presentaba como invento revolucionario, y o de ello se enteraron los pilotos e hicieron huelga para conseguirlas en sus chaquetas, o fue una iniciativa que vino directa desde los mandamás del ejército norteamericano. Desconocemos si hay un departamento en el ejército que tome las decisiones respecto a los uniformes, pero el caso es que la A-2, venía con cremallera y con ello los muchachos pasaban menos frío.

La cremallera y el cuello -todo en piel-, sería lo que la diferenciaría de su predecesora. Eso y que Steve Mcqueen apareciese más tarde interpretando a Virgil Hilts en The Great Escape , con una A-2… Para que queremos más, icono de chaqueta al canto. Puedes encontrar originales en Ebay, aunque no te prometemos que la búsqueda sea fácil y la compra barata.

 

Steve Mcqueen A-2 jacket

Steve Mcqueen con A-2 en The Great Scape

Los diseñadores seguían erre que erre en buscar algo un poco más aislante para aquellas criaturas. Nació entonces la G-1. La cazadora que en origen se denominaba ANJ-3, cambió el nombre después de la Guerra. ANJ-3 se les atragantaba. Prueba, prueba, ANJ-3… Nada.

Esta nueva cazadora se presentaba con un corte más slim que su hermana mayor, la A-2, y con un cuello mouton.

Si Mcqueen popularizaba la A-2 en The Great Escape, haría lo propio un joven Tom Cruise apareciendo en Top Gun con una G1 repleta de parches. Que igual se pasó un poco con los parches, pero que lo petó vaya.

Cualquier teenager en los 90 quería ser Maverick, conducir una Kawasaki Ninja, ligarse a Charlotte y todo ello hacerlo con una cazadora G1 y Ray Ban 3025 mientras sonaba Take My Breath Away de Berlin. Sí, la hemos vuelto a ver, y aunque ya no somos tan teens, queremos lo mismo. Como diría Cruyff, gallina de piel; esa escena eh, el resto un poco pastel…

Tom Cruise con cazadora G-1 en Top Gun

Paul Newman con cazadora G-1

Podemos encontrar ejemplares originales en plataformas como Ebay o en mercadillos vintage. También hay reproducciones que aunque no tengan el olor perenne del piloto en cuestión, defienden a la perfección el concepto original.

La historia ha definido en numerosas ocasiones a algunas de las anteriores como bombers, cazadoras que usaban los pilotos americanos para “bombardear” enemigos vaya. Error, craso error.

Durante esta última época gobernada por A-2 y G-1, los pilotos encargados de esta sanguinaria tarea, usaban otro tipo de chaqueta. Para ser exactos, la B3. Y es que cuando uno se pone a bombardear lo debe de hacer a gran altura, claro, y las chaquetillas anteriores no estaban del todo equipadas para hacerlo. Ahí había que tirar de borreguito como poco y para ello usaban las B3. Pero esta historia y la del resto, mañana. Como Dijo Jack, vayamos por partes.

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