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Ralph Lauren con Vintage Langlitz de los 50
8 abril 2020
Autor: Spiff
La mejor cazadora biker VTG es…

Acabamos de colocar un cerdito al lado del ordenador. Oficialmente hoy es el día de empezar a ahorrar, ardua tarea esta, para hacernos con alguna de las joyas que a continuación os detallaremos.

Y es que llevamos tiempo estudiando el asunto cazadora de piel. Nos hemos cansado de las low cost, que están muy bien oye, pero que al final uno termina teniendo 3 ó 4 y como la canción de Sabina, sin pena ni gloria.

Ha llegado el día de pensar en una buena inversión, en poder hacernos con una de esas chupas de película que nos duren muchos años y qué mejor manera de hacerlo que bucear entre el universo vintage, porque qué demonios, no es lo mismo las prendas de películas de ahora que las de antes, ¿no?

Antes de catalogar a una cazadora como premium o no, debemos tener alguna noción de los elementos que hacen de ella esta categorización:

50s:

Nunca antes ni después la cazadora biker tuvo tanta repercusión. Terminada la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos vivió un boom en muchos aspectos. La gente venía de sufrir una Guerra y lo que quería ahora era divertirse. Surgieron entonces los primeros clubs para moteros; moteros que antes habían sido soldados y que aprovechaban sus cazadoras de piel para usarlas en la moto.

El cine se comportaba como una fabulosa vía de diversión y entretenimiento.

Marlon Brando aparecía en la gran pantalla encarnando a Johnny Strabler, líder del Black Rebels Motorcycle Club, en la película The Wild One, y lo hacía vestido con cazadora de piel y dejando a todos con la boca abierta.

Hacía lo propio James Dean, Jim Stark, subido a una Triumph TR5 Trophy en Rebel without a cause.

Los dos, para ser justos con la firma, lo hacían llevando Schott Perfectos. ¿Comor? Sí, Perfectos era el nombre de la chupa. No te apresures, que ahora te lo contamos…

marlon brando perfecto leather jacket

Marlon Brando

Johnny Strabler, y su Perfecto.

james dean perfecto leather jacket

James Dean

Jim Starck y su Perfecto.

Los dos actores transmitían una imagen absolutamente rompedora. Hasta la fecha la sociedad norteamericana era sobria, por no decir sosa, y tanto Brando como Dean (quizás más el segundo por la sucesión de episodios en su vida), se presentaban como dos iconos de juventud, libertad y rebeldía. La chupa y la percha, ayudaban.

El caso es que si ahora queremos hacernos con una cazadora vintage original de los 50, probablemente nos tengamos que rascar bien el bolsillo porque son precisamente las nacidas en esta época, las de mayor cotización. Especialmente las Buco y Beck se muestran como objetos de deseo en plataformas de subastas, donde los nostálgicos llegan a pagar entre 1500 y 3000 dólares por ellas, casi na´.

Para más inri, si la cazadora va decorada con pines y parches de la AMA (American Motorcycle Association), la cazadora adquiere un valor mucho más alto.

buco j100 vintage AMA

Buco J100 de los 50 con pines AMA

A parte de las mencionadas, famosas fueron también en la década cazadoras producidas en grandes almacenes como Sears, que producía la cazadora Hércules, o como Montgomery Ward, que hacía lo propio con la Ward. Estas, pese a ser cazadoras más baratas antes, ahora han subido su valor en el mercado vintage.

Las Buco, las Beck, las Hercules, las Ward, las Schott, son por tanto auténticas joyas de alta cotización en subastas por internet y tiendas especializadas, pero probablemente, si le preguntamos a un amante del vintage, nos dirá que no hay una cazadora biker vintage mejor que una Langlitz Cascade de los años 50, cazadora por la que gente con mucha panoja o un pelín obsesionada con el sector, está dispuesta a pagar 15 de los grandes, es decir, 15000 dólares. Sí, has leído bien. La de la cabecera, la que lleva Ralph Lauren, es una de ellas.

langlitz leathers vintage cascade biker jacket

Policías con chaquetas Langlitz

The Perfecto:

Si te decimos que te lo vamos a contar más adelante, confía.

Corría el año 1913 cuando dos muchachos, Irving y Jack, hijos de unos inmigrantes rusos, establecieron una fábrica en el sótano de un edificio de viviendas en el Lower East Side de Manhattan. Allí se pusieron a fabricar abrigos para la lluvia. Unos impermeables forrados en cuero por los que hoy seguramente un coleccionista mataría. Los hermanos Schott, emprendedores ellos, realizaban estas prendas y las vendían como el que vende enciclopedias, de puerta en puerta.

Pero ellos no se podían quedar ahí, ellos querían algo rompedor. Su inclinación por innovar y dar solución a las necesidades de vestimenta de las personas los llevó a integrar nuevas tecnologías a sus prendas. De esta manera, en 1925, serían los primeros en colocar una cremallera (zipper) en sus prendas. Imagínate la historia, prescindir de los botones y poder abrochar tu cazadora con una cremallera…Ni la gaseosa.

Con ese mismo ímpetu creativo y funcional, uno de los hermanos, Irving, creó la primera biker jacket en 1928. Su primer modelo lo llamó The Perfecto. El muchacho era fumador y lo hizo en honor a su cigarro favorito, qué romántico Irving… La cazadora era posible conseguirla por !$5.5 dólares! en un distribuidor de Harley Davidson con base en Long Island, New York.

Hemos cogido una de esas calculadoras de inflación y esos 5,5 dólares de finales de los 20 se traducirían en unos 70 dólares de hoy. ¿Quién no querría una perfecto por 70 dólares?

perfecto one star vintage

Perfectos One Star

Cremallera Talon:

¿Qué hubiese pasado con los hermanos Schott si no se hubiese inventado la cremallera años antes?

Prestarle atención a una cremallera hoy en día es como prestarle atención a una partida de cricket televisada a las 2 de la mañana. Ni los aficionados al cricket podrían hacerlo con un alto rendimiento. Esta tarea solo esta reservada a los muy freaks. Algo parecido pasa con las cremalleras. Ni que decir tiene que en Spiff somos lo suficientemente freaks para hacerlo; y es que aunque hoy en día es irrelevante este elemento, en su época fue todo un descubrimiento.

Debemos de dar gracias entonces a un señor, Whitcomb Judson, que allá por 1893 en la Feria Mundial de Chicago bajo la Fastener Company Universal, descubría al mundo su cremallera. La cosa no cuajó. Por aquel entonces estaba regulera la idea; había cosas que pulir, pero Judson, cabezota él, y su compañía Talon, se trasladaron a Hoboken, Nueva Jersey, creando una planta de producción.Allí sí que alcanzarían el éxito de la mano de Gedeon Sunbäck. El tal Gedeon trabajaba en la fábrica, era ingeniero eléctrico y poseía nacionalidad sueco-estadounidense. Como carta de presentación para Tinder regular, pero si después de eso te decimos que fue el responsable de darle una vuelta al invento de Judson y diseñar la cremallera tal como la conocemos hoy en día, ¿qué? Supermatch al canto. Eso mismo debió pensar la hija del jefe casándose con él.

La firma Talon se mantendría como líder indiscutible del mercado hasta los años 80, que fue reemplazada por la compañía YKK, apoderándose del mercado y manteniéndose líder desde entonces.

Existen otras cremalleras como la Cronmar y la Crown con casi igual relevancia que la Talon.

talon zipper

Detalle Cremalleras Talon según el año

Horsehide:

Si lo que quieres es que tu cazadora dure y esté a prueba de todo, incluido navajazos, horsehide es el tejido a elegir. Horsehide o piel de caballo, es la piel más resistente y duradera.

¿Cuál es el “inconveniente”? Su rigidez. Este tipo de cuero está hecho con multitud de aceites y ceras en el proceso de bronceado que al enfriarse, como cualquier cera, se endurece. Las cazadoras con este tipo de cuero a menudo se presentan como verdaderas armaduras que impiden en algunos casos una movilidad total. Es decir, te puedes mover, pero igual para bailarte una Macarena no.

Cierto es que esta rigidez es lo que le confiere a la prenda un sello identificativo y un envejecimiento mucho más auténtico y por qué no decirlo, bonito, que el que se presenta en cualquier otra; lo que los puristas llaman patina. Sí, como en los relojes. Esto último hace también que una cazadora valga más o menos. Más desgaste, más cara…Con matices claro; si está destrozada, no.

El método de los 501, el de meterse en la bañera y aguantar con la prenda puesta, lo podemos extrapolar a estas cazadoras si nuestro objetivo es el de ablandarlas. No lo recomendamos, preferimos envejecerlas con el propio uso e ir domándolas según transcurre el tiempo .

También está el método Savile Tweed Suit. Un curioso método muy recurrente entre aristócratas de antaño, que se traducía básicamente en dejarle prestado el traje recién comprado en Savile Row al jardinero de la mansión. Útil para todos aquellos que tengáis un jardinero de confianza.

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